PRIMERA R: RECHAZAR

Estamos tan absortos en la rutina, en la vida, en el corre-corre diario (sobre todo en una ciudad como Londres) que no nos detenemos un minuto a pensar en nuestro entorno, en las cosas que hacemos y en las consecuencias que ocasionan al medio ambiente.

Desde hace meses, he tratado de ser un poco más consciente con la basura que genero y buscar formas para reducirla poco a poco. Estoy lejos de una vida Zero Waste a lo Bea Johnson, pero como leí por ahí “siempre hay que empezar por algún sitio para llegar a alguna parte”.

La semana pasada mientras compraba un helado, veía a las personas probar distintos sabores mientras se decidían cual elegir. Cada vez que alguien pedía probar un sabor (o inclusive varios), la chica que atendía sacaba una nueva paletita de plástico para dar a probar, y en cuestión de minutos todas esas paletitas iban a la basura. Habían tenido un uso de vida menor a 10 minutos, y no quiero ni pensar en los recursos naturales que toma fabricar dicha paletita.

En ese momento me di cuenta de dos cosas. La primera, que yo también en alguna oportunidad he hecho uso de ese “privilegio”, probar miles sabores porque es “normal” y no tiene nada de “malo”. La segunda, que algo cambió en mí para ahora darme cuenta de esto; y aunque aun falta mucho para una vida Zero Waste el solo hecho de ser consciente es el primer paso, y me alegra.

En su blog, Bea Johnson habla de como alcanzar una vida Zero Waste y su guía son las 5 Rs: rechazar, reducir, reusar, reciclar, reincorporar (siempre en ese mismo orden). Después de esta revelación, me di cuenta de esas pequeñas cosas que podemos rechazar, cosas que no tienen un uso de vida mayor a 30 minutos. Hay unas obvias como las bolsas plásticas, porque en algunos países debes pagar por ellas, pero hay otras que podemos empezar a rechazar y así cuidar un poco más el medio ambiente.

5 formas sencillas de rechazar basura:

1. Di que NO a las bolsas de plástico, más saludable para el planeta es utilizar bolsas de telas o carritos para la compra.
2. Opta por helados en barquilla o cono, es el mismo helado de una forma más ecológica.
3. Pide tus bebidas sin pitillos, la gran mayoría termina en el mar acabando con la vida de los animales.
4. Piensa cuanto te demoraste en botar el ticket de la compra o el comprobante de cajero, muchas veces inmediatamente. Para transacciones sencillas donde realmente no necesites comprobante di que no lo necesitas.
5. No hace falta agarrar cuanto flyers nos ofrezcan en la calle, ya estamos bombardeados de publicidad, como para agarrar por cortesía un papel que luego irá a la basura.

Son pequeños baby steps fáciles de implementar, rumbo a una vida zero waste.


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